La mejor aplicación para selfies

Cuando la semana pasada me dijeron en el trabajo que todos íbamos a participar en un concurso de selfies, yo dije que ni hablar. Al menos, al principio.

La idea fue de nuestro compañero –el más dicharachero- Pepe, que no sabe qué ingeniar para meternos en líos a todos.

Cogió copia de nuestro DNI y nos inscribió uno por uno en el concurso sin nuestro permiso y de pronto comenzamos a recibir correos con la confirmación de inscripción y las instrucciones para participar.

Curiosamente, al resto de mis compañeros, la idea les pareció muy divertida. A veces pienso que son todos un poco pelotas porque, claro, Pepe es el hijo del jefe, y supongo que le quieren reír las gracias para ascender o vete tú a saber para qué.

Esa semana yo tenía varias reuniones largas cada día y me quedaban ocho informes importantes por terminar, así que no estaba para muchos selfies.

Sin embargo, el equipo humano hizo un espectacular despliegue de medios para ponerse manos a la obra y para luchar por obtener el primer premio.

Pregunté, por curiosidad, que en qué consistía el referido premio. Cuando me dijeron que en un palo selfie, casi me muero de la risa. No daba crédito.

Les dije que me olvidaran y me puse a trabajar.

Pero la tranquilidad duró poco. Unos y otros andaban a mi alrededor adoptando posturas extrañas y buscando rincones pintorescos de la oficina para hacerse el selfie más original.

El colmo fue cuando Juan se apropió de mis gafas de montura amarillo fluorescente y se las puso para hacerse una foto divertida.

Eso sí que no podía tolerarlo, porque iba a ganar el concurso gracias a mí y a mis originales gafas.

Entonces decidí entrar en la guerra de las cámaras.

Lo primero que hice, fue averiguar la manera de hacer los selfies más originales y divertidos. Investigando por ahí, descubrí una aplicación muy interesante y me puse a descargar B612.

Por si no os suena –como no me sonaba a mí hace una semana- B612 es una aplicación específica para selfies. Cuenta con un montón de filtros (cincuenta al menos) que se aplican a las fotos y dan resultados muy interesantes.

Una de las cosas que más me gustaron fue el temporizador, que me permitía alejarme de la cámara y no salir con la típica cara de pez con la que todo el mundo sale en los selfies. También me daba tiempo a peinarme antes de llegar al sitio predeterminado, realzando mi natural belleza.

Es muy fácil de usar y muy intuitiva y te permite tener una vista previa de todos los filtros que deseas aplicar.

¿El resultado final de mi descubrimiento? Por supuesto, que mis fotos fueron las mejores y las más originales y mis compañeros no pudieron competir conmigo. Ninguno de ellos descubrió B612, así que sus fotos eran del montón y gané por goleada.

Lo que no tengo muy claro es que voy a hacer con el premio, porque ya me diréis para qué quiero yo ahora un palo selfie. Auque quién sabe:  lo mismo sigo presentándome a concursos por todo el mundo y acabo obteniendo un premio importante.

Mis compañeros se quedaron muertos de rabia y no entienden cómo yo pude ganarles.

Nunca sabrán mi secreto.

La sorpresa del pokemon go

Lo primero que tuve que hacer cuando conocí a Lucas fue averiguar qué era un pokemon…

¡Cuánta ignorancia!, pensaréis. Sí, sí, pero yo no tengo hijos y nunca me he interesado por esas cosas, ya que lo mío es más bien el teatro y la literatura clásica.

Claro que alguna vez había oído hablar de los pokemon. Todo lo que me constaba era que se trataba de algún muñeco o juguete para niños o algo por el estilo.

Cuando te pones a investigar, descubres que pokemon nació como un videojuego, pero hoy día se ha extendido y puedes encontrar muñecos, camisetas, juegos de cartas, series de TV e infinidad de productos pokemon. Se trata hoy de una franquicia mundialmente conocida, que hace muy poco celebró su décimo aniversario.

Los pokemon son unos seres a los que hay que capturar y enseñar. Unas  veces se parecen a animales y otras a criaturas mitológicas.

Y son todo unos personajes, a los que uno entrena para atacar, convirtiéndote así en un auténtico entrenador pokemon.

Una tarde, hace cuatro meses, que fui a dar un romántico paseo con Lucas, me dijo que tenía algo importante que contarme y que podría afectar a nuestra relación.

En seguida pensé en cosas terribles como extrañas tendencias sexuales, alguna enfermedad terminal, o un estado civil no confesado.

Reconozco que soy tremendista, pero apunto estuve de decirle que no quería saber y de salir corriendo.

Es que aún me duraba el último impacto que sufrí con mi anterior pareja: después de diez años juntos, me explicó que era homosexual y que sólo le gustaban los hombres… ¿por qué entonces había estado diez años saliendo conmigo si soy una mujer? Su respuesta no facilitó las cosas: “pues no tengo ni la más remota idea, Marta”.

Cuando Lucas entonces me contó su secreto, al principio creí que se estaba quedando conmigo:

“Yo soy campeón mundial de Pokemon Go, y por eso necesito que creas en mí y te descargues el pokemon go apk ahora mismo”.

No os podéis hacer una idea del diálogo de besugos que mantuvimos a continuación durante quince minutos, porque Lucas pensaba que me burlaba de él, pero nada de eso: mi única preocupación fue saber si aquella enfermedad era o no contagiosa y si me la podía haber transmitido en nuestros besos.

Él no podía concebir que yo confundiera un pokemon con una enfermedad contagiosa de transmisión sexual, pero no era culpa mía: yo desconocía todo sobre el juego.

Cuando al fin conseguí convencerle de que no me reía de él, me explicó de qué se trataba y me ayudó a descargar pokemon go.

Aunque soy una pésima jugadora, al menos aprendí las reglas y me concentré en varias partidas al día. Así pude entender mejor el mundo de Lucas y con qué pasión vivía sus campeonatos de Pokemon go.

Lucas dice que el mayor sueño de su vida fue siempre ser entrenador de artes marciales, como su padre.

Pero una lesión grave en la rodilla, le impidió dar rienda suelta a su sueño.

Y fue entonces encontró en Pokemon go el cauce para canalizar sus deseos frustrados  y eso le hizo muy feliz.

Tanto aprendió y tanto disfrutó, que hoy día es el campeón mundial.

Y yo estoy muy orgullosa de ser la novia del campeón mundial de Pokemon Go, qué queréis que os diga.

Nadie juega como mi Lucas.